Peter Drucker no habló de redes sociales ni de algoritmos, pero su advertencia es brutalmente actual: «La cultura se come a la estrategia en el desayuno». En marketing, esa cultura es el «siempre se ha hecho así». Mientras tu equipo opera con roles fijos y planes anuales rígidos, el mercado cambia de demanda, de algoritmo y de cliente. Tu presupuesto se esfuma en iniciativas que ya no tienen impacto.